El Panathinaikos libró una gran batalla. Sufrió, tuvo que emplearse a fondo, pero al final cumplió con su objetivo y consiguió una importante clasificación en Sofía. Los Verdes se impusieron por 2-1 al CSKA 1948 y sellaron su billete para los play-offs de la Conference League, donde se enfrentarán al equipo que resulte eliminado de la eliminatoria Besiktas–Hradec Králové, correspondiente a la tercera ronda de clasificación de la Europa League.

Las rondas preliminares de verano nunca son una tarea sencilla. Y teniendo en cuenta que esta temporada el Trébol no dispone de una segunda oportunidad, al haber iniciado su andadura desde la segunda ronda de clasificación de la Conference League, el proceso adquiere aún mayor importancia para el equipo, que se juega su continuidad europea en partidos sin margen de error.

La primera misión ante el Paksi, al igual que la segunda frente al CSKA 1948, tuvo un desenlace feliz. Ahora solo queda dar el tercer y definitivo paso para que los Verdes alcancen la Fase Liga de la Conference League.

Los jugadores de Jacob Neestrup saltaron al terreno de juego desde el primer minuto con determinación, pasión y la firme intención de abandonar Sofía con el billete de la clasificación. Y lo consiguieron, dejándose todo sobre el césped, aunque necesitaron 120 minutos para lograrlo.

El valor de esta clasificación es todavía mayor por tres razones. En primer lugar, porque el 1-0 del Panathinaikos fue obra íntegramente del recién llegado Levi Garcia, que celebró su debut marcando. En segundo lugar, porque el gol que acabó dando la clasificación llegó en la prórroga por medio de Cyriel Dessers, el gran desafortunado de la pasada temporada, quien marcó en su reaparición con el Trébol después de 240 días. Y, en tercer lugar, porque más de 1.600 aficionados del Panathinaikos acompañaron al equipo, lo apoyaron y acabaron celebrando la clasificación, creando un ambiente espectacular en las gradas.

El Panathinaikos de esta temporada se está construyendo sobre nuevas bases y cada victoria, cada clasificación, supone un nuevo ladrillo en la construcción de un equipo que quiere —y puede— ser protagonista.

El Trébol tomó el control del encuentro desde el comienzo, aunque fueron los locales quienes amenazaron primero. Peña reaccionó de manera excelente en el minuto 7 ante un disparo con efecto de Rusev. Los Verdes respondieron con una doble ocasión en el 10’, por medio de Van Drongelen y Andino, y un minuto después con un disparo lejano de Kyriakopoulos.

Con el paso de los minutos, el ritmo del encuentro disminuyó, ya que el CSKA optó por cerrarse atrás y jugar a un tempo bajo, al contrario que el Panathinaikos, que intentó desarrollar su juego con rapidez y verticalidad. Los Verdes tuvieron buenas ocasiones en el 27’, con un cabezazo de Garcia; en el 39’, con un disparo de Rastoder; y en el 44’, con un nuevo remate de Zaroury que Marinov despejó con los pies. Pese a ello, el 0-0 se mantuvo hasta el descanso.

La segunda mitad comenzó con una ocasión clarísima para el Panathinaikos. Apenas 20 segundos después de la reanudación, Garcia conectó un potente disparo desde larga distancia. Marinov no pudo blocarlo, pero inmediatamente después salvó a su equipo de un gol prácticamente seguro al detener el remate de Andino, que había recogido el rechace, pero no logró marcar.

El equipo de Jacob Neestrup salió con enorme intensidad tras el descanso, presionó muy arriba y de manera asfixiante y acabó encontrando su recompensa. En el 60’, Garcia no dio la jugada por perdida, recuperó el balón, se internó en el área rival y definió de manera impecable desde una posición escorada para abrir el marcador a favor del Trébol.

Poco después, Dessers regresó a la competición tras casi ocho meses de ausencia, sustituyendo a Rastoder, y estuvo muy cerca de marcar en el 68’ con un remate a bocajarro. Sin embargo, Marinov volvió a salvar a su equipo. Los Verdes también rozaron el 0-2 en el minuto 81, cuando un potente disparo de Jagusic obligó nuevamente al guardameta rival a intervenir.

Sin embargo, en lugar de llegar el segundo gol del Panathinaikos, fue el CSKA 1948 quien empató en el minuto 87. Dvali definió desde la zona del punto de penalti y mandó el partido a la prórroga, igualando el resultado global tras el 1-1 del encuentro de ida.

Y entonces llegó el gran momento de Dessers. En el minuto 94, tras una magnífica combinación entre Kyriakopoulos y Jagusic y un buen centro del lateral griego, Dessers definió con sangre fría desde corta distancia para establecer el definitivo 1-2 y sellar la clasificación de los Verdes.

CSKA 1948: Marinov, Medina (106’ Grivits), Hofmann, Dvali, Gasevic, Maciel, Cuéllar (101’ Krebs), Zemzemi (71’ Franco), Rusev (83’ Sombrero), Meyer (83’ Vitanov), A. Iliev (65’ Diallo).

Panathinaikos: Pena, De Vrij, Katris, Van Drongelen, Zaroury (80’ Touba), Kyriakopoulos (105+1’ Kontouris), Camara, Chirivella (88’ Cerin), Garcia (65’ Jagusic), Andino (88’ Taborda), Rastoder (65’ Dessers).